Qué es la hidronefrosis y cómo afecta al riñón
La hidronefrosis es una condición en la que el riñón se dilata debido a la acumulación de orina, cuando existe una obstrucción o dificultad en el flujo urinario. Puede presentarse en uno o ambos riñones y siempre requiere evaluación médica para identificar su causa y evitar daños permanentes. En este artículo encontrarás información clara sobre las causas de hidronefrosis, sus síntomas, clasificación y los tratamientos disponibles.
Qué es la hidronefrosis
Desde el punto de vista médico, se trata de una dilatación anormal del riñón provocada por la acumulación de orina que no puede drenar correctamente hacia la vejiga. En condiciones normales, la orina producida por los riñones viaja a través de los uréteres hasta la vejiga y luego se elimina. Sin embargo, cuando algo interrumpe ese recorrido, la presión se acumula y provoca que el riñón con hidronefrosis se expanda progresivamente.
Por eso ante la pregunta qué es hidronefrosis, es importante entender que no se trata de una enfermedad en sí misma, sino la consecuencia de otro problema subyacente. Por eso, identificar su origen es clave para definir el tratamiento adecuado.
Causas de la hidronefrosis
Las causas de hidronefrosis son variadas. En la mayoría de los casos, el origen es una obstrucción que impide el paso normal de la orina a lo largo del tracto urinario.
Cálculos renales
Los cálculos renales son una de las causas más frecuentes de hidronefrosis en adultos. Estas piedras pueden alojarse en el uréter y bloquear el flujo de orina, generando una presión que dilata el riñón. El dolor suele ser intenso y repentino, lo que suele motivar la consulta médica de urgencia.
Problemas en el tracto urinario
Malformaciones anatómicas, estrechamientos del uréter o la presencia de tumores en el sistema urinario también pueden dificultar el drenaje de la orina. Estas condiciones, ya sean congénitas o adquiridas, generan una obstrucción parcial o total que deriva en la dilatación del riñón.
Hiperplasia prostática u otras enfermedades
En hombres adultos, el crecimiento benigno de la próstata —conocido como hiperplasia prostática— es una causa frecuente de obstrucción urinaria. Al comprimir la uretra, dificulta el vaciamiento de la vejiga y puede repercutir sobre ambos riñones si no se trata oportunamente.
Síntomas de hidronefrosis
Los síntomas de hidronefrosis pueden variar considerablemente según la causa, la velocidad de instauración y el grado de dilatación. En algunos casos, especialmente cuando la obstrucción es gradual, la condición puede ser completamente asintomática en sus etapas iniciales.
Dolor en la zona lumbar o abdominal
El síntoma más frecuente es el dolor en la espalda baja o en el costado, sobre la zona renal. Este dolor puede ser sordo y constante, o presentarse en forma de cólico agudo cuando existe un cálculo que se desplaza por el uréter.
Cambios en la micción
La hidronefrosis puede provocar distintas alteraciones en el hábito urinario del paciente: dificultad para orinar, micción fecuente, necesidad urgente de ir al baño o sensación de vaciamiento incompleto. Estos signos pueden indicar que el flujo urinario está comprometido.
Síntomas asociados a infecciones urinarias
La orina estancada es un caldo de cultivo para bacterias. Por eso, la hidronefrosis aumenta el riesgo de infecciones urinarias recurrentes, que pueden manifestarse con fiebre, ardor al orinar, orina turbia o malestar general. Ante estos síntomas, es fundamental consultar con un médico de inmediato.
Clasificación y grados de hidronefrosis
La clasificación de la hidronefrosis permite determinar la severidad de la dilatación renal y guiar las decisiones terapéuticas. En otras palabras, cuanto mayor es el grado, más urgente resulta la intervención.
Grados de hidronefrosis
Los grados de hidronefrosis se dividen habitualmente en cuatro:
- Grado I (leve): dilatación mínima de la pelvis renal sin compromiso del tejido renal.
- Grado II (moderada): mayor dilatación con leve separación de los cálices.
- Grado III (moderada-severa): dilatación significativa de la pelvis y los cálices, con posible adelgazamiento del parénquima renal.
- Grado IV (severa): hidronefrosis severa con dilatación importante y pérdida considerable de tejido funcional del riñón.
Hidronefrosis bilateral
La hidronefrosis bilateral se da cuando ambos riñones están afectados. Esta situación puede comprometer seriamente la función renal de todo el cuerpo, por lo que requiere evaluación urológica urgente, ya que si no se trata a tiempo, puede derivar en insuficiencia renal.
Hidronefrosis congénita
La hidronefrosis congénita es aquella que se detecta desde el nacimiento, e incluso antes mediante ecografía prenatal. Puede deberse a anomalías en el desarrollo del tracto urinario, como la obstrucción de la unión ureteropélvica. En muchos casos leves se resuelve espontáneamente durante los primeros meses de vida, pero siempre requiere seguimiento médico especializado.
Tratamiento para la hidronefrosis
El tratamiento para la hidronefrosis depende directamente de la causa que la origina y del grado de afectación renal. De esta forma, el objetivo que se busca alcanzar es eliminar la obstrucción y restaurar el flujo urinario normal para proteger la función del riñón.
Tratamiento médico
Cuando la hidronefrosis está asociada a una infección, se utilizan antibióticos para controlarla. En algunos casos se indican antiinflamatorios o medicamentos que favorecen la expulsión de cálculos pequeños. Sin embargo, el tratamiento médico suele ser complementario y no resuelve por sí solo la causa de la obstrucción.
Procedimientos urológicos
Dependiendo de la causa, pueden ser necesarios procedimientos mínimamente invasivos o quirúrgicos: extracción de cálculos mediante litotripsia o ureteroscopía, colocación de un catéter doble J para mantener el uréter abierto, o cirugías correctivas en casos de malformaciones. La elección del procedimiento la debe determinar el urólogo según el conocimiento del caso.
Seguimiento médico especializado
Una vez resuelto el episodio agudo, el seguimiento con un urólogo es fundamental. Los controles periódicos permiten verificar que la dilatación se ha resuelto, que la función renal se ha recuperado y que no existen recidivas o complicaciones a largo plazo.
¿La hidronefrosis es curable?
Sí, la hidronefrosis es curable en la gran mayoría de los casos cuando se identifica y trata oportunamente la causa que la provoca. El pronóstico suele ser muy favorable si el diagnóstico es temprano y el tratamiento adecuado. Por eso, ante cualquier síntoma sospechoso, es fundamental no demorar la consulta médica.
Preguntas frecuentes sobre la hidronefrosis
¿Qué tan grave es la hidronefrosis?
La gravedad depende del grado de dilatación y de su causa. Los casos leves suelen tener excelente pronóstico, mientras que la hidronefrosis severa o bilateral puede comprometer la función renal si no recibe atención oportuna.
¿La hidronefrosis puede desaparecer sola?
Algunos casos leves —especialmente en recién nacidos— pueden resolverse sin intervención. Sin embargo, en adultos siempre es necesaria la evaluación médica para descartar causas que requieran tratamiento activo.
¿La hidronefrosis afecta la función del riñón?
Sí, si la obstrucción persiste sin tratamiento, la presión sostenida puede dañar progresivamente el tejido renal y reducir su capacidad funcional de forma irreversible.
¿Cuándo acudir con un urólogo?
Ante síntomas urinarios persistentes, dolor en la zona lumbar, fiebre sin causa aparente o infecciones urinarias repetidas, es importante consultar con un médico especialista en urología sin demora.
Conclusión
La hidronefrosis es una condición frecuente que puede afectar a personas de cualquier edad, desde recién nacidos hasta adultos mayores. Conocer sus síntomas, comprender sus tipos y saber que existen tratamientos para la hidronefrosis eficaces es el primer paso para proteger la salud renal. Si usted o algún familiar presenta síntomas relacionados, no lo deje pasar.
El Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, urólogo en CDMX, ofrece diagnóstico y tratamiento especializado para la hidronefrosis y otras patologías del tracto urinario. Solicite su consulta y reciba la atención que su salud merece.

Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.




