¿Qué es la retención urinaria y por qué ocurre?
¿Alguna vez has sentido que, por más que lo intentes, no puedes vaciar por completo la vejiga? O, en un caso más severo, ¿has experimentado una incapacidad total para orinar, acompañada de un dolor intenso? Si es así, podrías encontrarte con una enfermedad urológica conocida como retención urinaria.
En términos sencillos, cuando planteamos la pregunta “¿qué es la retención urinaria?”, nos referimos a la dificultad o incapacidad para vaciar la orina acumulada en la vejiga. Este no es un padecimiento exclusivo de un género o edad, puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque las causas y la frecuencia varían.
Es fundamental entender que la retención urinaria no es algo que deba tomarse a la ligera. Puede presentarse de forma súbita y dolorosa (aguda) o desarrollarse lentamente con el tiempo (crónica). En ambos casos, un diagnóstico y tratamiento oportunos son clave no solo para aliviar los síntomas, sino también para prevenir complicaciones serias como infecciones recurrentes o la insuficiencia renal crónica.
Tipos de retención urinaria: aguda y crónica
Para comprender mejor este padecimiento, es crucial diferenciar sus dos formas principales de presentación:
Retención urinaria aguda
Se trata de una emergencia médica. La persona experimenta una incapacidad repentina y total para orinar, a pesar de tener la vejiga llena y sentir una necesidad urgente de hacerlo. Este cuadro suele ir acompañado de un dolor intenso y una gran incomodidad en la parte baja del abdomen. Requiere atención médica inmediata.
Retención urinaria crónica:
A diferencia de la aguda, esta se desarrolla de manera gradual y, a menudo, con síntomas más sutiles. La persona puede orinar, pero no logra vaciar la vejiga por completo. Con el tiempo, se acostumbra a la sensación de no haber terminado, lo que puede llevar a confundirla con otros trastornos como la vejiga hiperactiva. La retención urinaria crónica es peligrosa porque el residuo constante de orina puede causar infecciones, cálculos vesicales e incluso daño renal a largo plazo.
Causas más frecuentes de la retención urinaria
Las causas de la retención urinaria son variadas y pueden agruparse en diferentes categorías. Comprender el origen del problema es el primer paso para encontrar el tratamiento adecuado.
- Causas obstructivas: Ocurre cuando algo bloquea físicamente el flujo de orina. Es la causa más común.
- Causas neurológicas: El proceso de orinar depende de una compleja comunicación entre el cerebro, la médula espinal y la vejiga.
- Causas infecciosas o inflamatorias: La hinchazón puede presionar la uretra y dificultar el paso de la orina.
- Causas medicamentosas: Ciertos fármacos pueden interferir con la capacidad de la vejiga para contraer o relajar el esfínter.
- Causas funcionales: En algunos casos, el músculo de la vejiga (detrusor) está debilitado y no tiene la fuerza suficiente para expulsar toda la orina.
Retención urinaria en mujeres: particularidades
Aunque es más frecuente en hombres, la retención urinaria en mujeres tiene sus propias particularidades. Las causas comunes incluyen:
- Prolapso de órganos pélvicos: Cuando la vejiga (cistocele) o el útero descienden de su posición normal, pueden presionar la uretra y obstruir el flujo de orina.
- Cirugías ginecológicas previas: Intervenciones para corregir la incontinencia o el prolapso pueden, en ocasiones, afectar la función urinaria.
- Infecciones urinarias severas: Una inflamación importante puede dificultar el vaciado.
- Impactación fecal: El estreñimiento severo puede hacer que el recto presione la vejiga y la uretra.
Retención urinaria en hombres: factores de riesgo
La causa principal de la incontinencia urinaria en hombres suele estar relacionada con la próstata:
- Hiperplasia Prostática Benigna (HPB): Es el agrandamiento no canceroso de la próstata. Al crecer, esta glándula rodea y comprime la uretra, el conducto por el que sale la orina, dificultando el vaciado.
- Cáncer de próstata: Un tumor prostático también puede obstruir el flujo urinario.
- Prostatitis: La inflamación aguda de la próstata puede causar hinchazón y síntomas obstructivos temporales.
Medicamentos que pueden causarla
Es importante saber que algunos medicamentos de uso común pueden provocar o empeorar la retención urinaria. Entre ellos se encuentran:
- Antihistamínicos: Usados para alergias y resfriados.
- Anticolinérgicos: Recetados para vejiga hiperactiva, asma o espasmos intestinales.
- Antidepresivos tricíclicos.
- Descongestionantes como la pseudoefedrina.
- Analgésicos opioides.
Estos fármacos pueden afectar al relajar en exceso el músculo de la vejiga o al contraer el músculo del cuello vesical, impidiendo la salida de la orina.
Principales síntomas de la retención urinaria
Los síntomas de la retención urinaria pueden variar dependiendo del tipo y la severidad de la condición. En la retención aguda, el síntoma principal es la incapacidad total para orinar acompañada de dolor abdominal bajo intenso y una sensación urgente de necesidad de vaciar la vejiga.
En la retención crónica, los síntomas se desarrollan gradualmente e incluyen dificultad para iniciar la micción, chorro urinario débil o intermitente, sensación de vaciado incompleto de la vejiga, necesidad de hacer esfuerzo para orinar, y goteo posterior a la micción.
Los pacientes también pueden experimentar aumento en la frecuencia urinaria, especialmente durante la noche, urgencia urinaria, y en algunos casos, incontinencia por rebosamiento (la orina fuga constantemente sin avisar) El dolor pélvico o abdominal puede estar presente, así como la sensación de presión en la región suprapúbica.
Es fundamental reconocer estos síntomas tempranamente, ya que la retención urinaria no tratada puede llevar a complicaciones serias como infecciones del tracto urinario, formación de cálculos vesicales, y daño renal irreversible.
¿Cómo se diagnostica la retención urinaria?
Para confirmar el diagnóstico y encontrar la causa, es necesario someterse a un chequeo urológico completo solicitado y supervisado por un médico especialista en urología. Este control puede incluir los siguientes aspectos:
- Examen físico: Incluye la palpación del abdomen para detectar si la vejiga está distendida y, en hombres, un tacto rectal para evaluar el tamaño de la próstata.
- Ecografía de vejiga (ultrasonido): Es una prueba rápida y no invasiva que permite medir la cantidad de orina que queda en la vejiga después de orinar (volumen residual postmiccional).
- Flujometría: Consiste en orinar en un dispositivo especial que mide la velocidad y la fuerza del chorro de orina.
- Estudios urodinámicos: Son pruebas más complejas que evalúan cómo funcionan la vejiga y la uretra al almacenar y liberar la orina.
- Cistoscopia: Se introduce un pequeño tubo con una cámara a través de la uretra para visualizar el interior de la vejiga y detectar posibles obstrucciones.
Un diagnóstico preciso permite identificar la causa y elegir el tratamiento más adecuado.
¿Cómo se cura la retención urinaria?: Tratamientos
La pregunta “¿cómo se cura la retención urinaria?” es muy frecuente y la respuesta es esperanzadora. En muchos casos, la retención urinaria es completamente tratable o controlable. La clave está en identificar y abordar la causa subyacente.
Si la causa es un medicamento, suspenderlo puede resolver el problema. Si es una obstrucción prostática, la cirugía puede ofrecer una solución definitiva. En condiciones crónicas, el objetivo del tratamiento es gestionar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida del paciente.
Por este motivo, el tratamiento para la retención urinaria dependerá directamente de la causa, la severidad y si es aguda o crónica. Los tratamientos más comunes son:
- Sondaje vesical: Es el tratamiento de primera línea para la retención aguda. Consiste en insertar un tubo delgado (sonda o catéter) a través de la uretra para drenar la orina de inmediato.
- Medicamentos: Se pueden recetar fármacos para relajar los músculos de la próstata y el cuello de la vejiga (alfa-bloqueantes).
- Fisioterapia del suelo pélvico: Los ejercicios de Kegel y otras técnicas pueden ayudar a coordinar los músculos implicados en la micción.
- Cirugía: En casos de obstrucción por HPB, se puede realizar una cirugía para reducir el tamaño de la próstata (RTUP). También se pueden corregir quirúrgicamente prolapsos o estenosis uretrales.
- Neuromodulación sacra: Para casos de origen neurológico, se puede implantar un dispositivo similar a un marcapasos que estimula los nervios que controlan la vejiga.
Preguntas frecuentes sobre la retención urinaria
¿Qué causa la retención urinaria?
Las principales causas incluyen obstrucciones físicas, como el agrandamiento de la próstata en hombres o un prolapso pélvico en mujeres. También puede deberse a problemas neurológicos que afectan la comunicación entre el cerebro y la vejiga, como lesiones medulares o esclerosis múltiple, y diabetes mellitus
Otras causas comunes son las infecciones urinarias severas, los efectos secundarios de ciertos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos), o un debilitamiento del músculo de la vejiga debido a la edad o a una cirugía previa.
¿Cómo quitar la retención de orina?
La retención de orina debe ser tratada por un especialista en urología. En una situación de emergencia (retención aguda), el primer paso es drenar la vejiga mediante un sondaje. Para una solución a largo plazo, el tratamiento se enfoca en la causa. Esto puede incluir medicamentos para relajar la próstata, fisioterapia para fortalecer el suelo pélvico, cirugía para eliminar una obstrucción o cambios en la medicación que pudiera estar causando el problema. Nunca intentes solucionarlo por tu cuenta.
¿Qué pasa si retienes la orina?
Retener la orina de forma involuntaria y crónica puede tener consecuencias graves. La orina estancada en la vejiga es un caldo de cultivo para bacterias, lo que aumenta el riesgo de infecciones urinarias recurrentes. La presión constante puede debilitar y estirar las paredes de la vejiga, afectando su capacidad para contraerse. En casos severos, la presión puede retroceder hacia los riñones (reflujo), causando daño renal e insuficiencia renal crónica, una complicación muy seria.
Conclusiones
La retención urinaria es un problema de salud que puede presentarse de forma aguda o crónica, con síntomas que afectan la calidad de vida. Reconocer sus causas y buscar un diagnóstico oportuno es esencial para iniciar el tratamiento correcto.
Si experimentas algunos de los síntomas descritos, no los ignores. Consultar a un urólogo es el primer paso para encontrar soluciones efectivas.
El Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en urología en la Ciudad de México, ofrece atención profesional y personalizada para diagnosticar y tratar este trastorno. Con la valoración adecuada, los tratamientos para retención urinaria permiten recuperar el bienestar y prevenir complicaciones futuras.

Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.




